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La testosterona de venta libre que está dañando a los adolescentes deportistas

EN CORTO

Fernando Ojeda, traumatólogo y deportólogo, explica que la testosterona es de venta libre en cualquier farmacia del Ecuador y que los adolescentes se la inyectan sin receta para verse más fuertes frente a sus compañeros. El problema no es la hormona en sí —sirve como terapia de reemplazo en adultos con déficit real, supervisada y en dosis bajas— sino inyectarla sin necesitarla: el cuerpo deja de producirla y los efectos son a veces irreversibles.

23 DE SEPTIEMBRE DE 20261:08:25

El doctor Fernando Ojeda, traumatólogo y deportólogo, explica por qué la testosterona que cualquier adolescente puede comprar sin receta en una farmacia se volvió una epidemia silenciosa entre los deportistas jóvenes: cómo actúa en el cuerpo, qué efectos son irreversibles y la diferencia entre una terapia de reemplazo real y el "ciclo" que se inyectan en los gimnasios. En la segunda mitad, Ojeda —excoordinador zonal de salud del Ministerio de Salud Pública y precandidato a la alcaldía de Samborondón— pasa a los tres problemas del cantón: vialidad, seguridad y la factura del agua que nadie termina de explicar.

Miniatura del episodio: La testosterona de venta libre que está dañando a los adolescentes deportistas

CONDUCE

Jorge Cassis

EN ESTE EPISODIO

  • Fernando Ojeda
  • Gabriela Suescum

TEMAS

SALUDDEPORTEADOLESCENTESSAMBORONDÓN

RESUMEN

El episodio arranca directo al tema: la testosterona, "la hormona de la vitalidad", es de venta libre en cualquier farmacia ecuatoriana. No hay restricción de edad ni control real; basta con decir que es para el papá. Fernando Ojeda, traumatólogo y deportólogo, y Gabriela Suescum, que se roba un rato de su tarde para sentarse a conversar, reciben a Jorge Cassis con una pregunta que Gabi trae desde niña: si de sobra se sabe que el abuso de testosterona causa problemas, ¿por qué los hombres se la siguen inyectando?

La respuesta de Ojeda separa dos cosas que se confunden todo el tiempo. La testosterona sirve, y mucho, cuando el cuerpo deja de producirla: a partir de los 35 años empieza a bajar, y en el adulto mayor sedentario puede caer al punto de sacarlo de sus actividades normales. Ahí una terapia de reemplazo bien indicada cambia la vida de alguien. El problema es otro: los adolescentes que están en pleno crecimiento, se comparan con sus compañeros y encuentran, sin receta ni supervisión, "el derivado" que cualquier farmacia vende. Es, dice Ojeda, un secreto a voces.

El mecanismo que explica es el centro del episodio. Inyectarse testosterona que el cuerpo no necesita es hipogonadismo: la glándula deja de producir porque ya le está llegando de afuera. Ojeda lo compara con darle un bono mensual a alguien que tiene trabajo, hasta que deja de buscarlo, o con el ojo que se hace vago si no se le exige. El cuerpo identifica la hormona exógena, apaga la producción propia, y aunque la recuperación es posible, muchos de los efectos —incluida la ginecomastia, la salida de mamas— no lo son. A eso se suma lo que ve en consulta: adolescentes agresivos con sus padres, que se demoran media hora en la ducha, y un paciente de 20 años con el hígado destruido, en camino a una cirrosis no alcohólica, por autoinyectarse sin control.

La distinción técnica que Ojeda insiste en marcar es entre la terapia de reemplazo (TRT) y el "ciclo" que se conoce en el mundo del fisicoculturismo. La TRT usa dosis bajas y constantes, cada 72 horas, para mantener niveles estables sin picos; es, dice, una terapia de por vida una vez que empieza, porque el cuerpo ya no va a volver a producir por su cuenta. El ciclo, en cambio, usa dosis suprafisiológicas por dos o tres meses para ganar fuerza y masa muscular rápido, y al dejarlo el cuerpo regresa al estado inicial o peor, porque se pierde hasta el 70% de esa ganancia si no se sabe dosificar la salida. Jorge le pregunta directamente qué le pasaría a él si decidiera inyectarse, y Ojeda no lo suaviza: hay "doctores prostituidos" que recetan sin necesidad real, y la diferencia entre una indicación médica legítima y un capricho estético es, muchas veces, solo el criterio de quien firma la receta.

Jorge suma su propia experiencia como adicto en recuperación, con 16 años limpio, para explicar por qué prefiere no depender de ningún químico aunque eso signifique quedarse "flaco y flácido". El cierre de esa parte es un pedido directo a los padres: no automedicar a los hijos, y saber que gastar 20 dólares en una inyección sin supervisión puede terminar costando mucho más en una cuenta médica.

La segunda mitad cambia de tema sin cambiar de invitado. Fernando Ojeda fue precandidato a la alcaldía de Samborondón y usa el resto de la conversación para diagnosticar el cantón donde vive. Identifica tres ejes: la vialidad, que nunca se diseñó para el crecimiento explosivo de las urbanizaciones; la seguridad, paradójicamente mejor que en otros cantones porque hay pocas vías de escape para un ladrón; y la falta de áreas verdes, reducida a dos parques, uno de ellos de puro cemento.

De ahí se destraba la discusión más concreta del tramo: el agua. Gabi paga casi 200 dólares al mes a Amagua y aun así necesita tanquero tres o cuatro veces al mes, a 80 dólares cada uno. Ojeda arma el mecanismo: Interagua le vende el metro cúbico a Amagua a diez centavos y Amagua se lo revende varias veces más caro, mientras la presión no alcanza para que el agua llegue todos los días. A eso se suma el parterre central de la vía principal, que se rompe y se repara cada año con el mismo contrato, sin que nadie audite por qué.

Jorge propone un túnel pagado con peaje como única salida de fondo para el tráfico del cantón, y de paso comparan Samborondón con Miami y sus carriles express. El episodio cierra con el dato que explica por qué nada cambia: el ausentismo electoral en La Puntilla, donde vive la mayoría, es del 5%, pero en la cabecera cantonal sube al 30%, así que quien gana la alcaldía lo decide casi siempre la parroquia satélite.

PUNTOS CLAVE

Cada marca abre el video en ese minuto.

  1. 5:54

    Arranca el episodio: saludo a Gabriela Suescum, que se roba un rato de su tarde en Plaza Lagos para la conversación.

  2. 6:13

    Presentan al invitado: el doctor Fernando Ojeda, traumatólogo, deportólogo y excoordinador zonal 8 de salud del Ministerio de Salud Pública.

  3. 6:45

    Fue precandidato a la alcaldía de Samborondón, pero por ahora prioriza "las piernas, los brazos y los hombros" de sus pacientes.

  4. 7:02

    El tema del día: el exceso de suplementación deportiva, la testosterona y las famosas "bombas" en los deportistas jóvenes.

  5. 7:33

    La pregunta de Gabi: si de sobra se sabe que el exceso de testosterona causa problemas, ¿por qué los hombres se la siguen inyectando?

  6. 8:02

    Ojeda separa el problema: la testosterona no es mala si es necesaria; el problema es "la bomba" que no conocen los atletas jóvenes.

  7. 8:35

    Se ve más en adolescentes que se comparan con sus compañeros de entrenamiento y quieren verse más fuertes.

  8. 8:52

    Es un secreto a voces: los derivados de testosterona son de venta libre en cualquier farmacia, sin receta médica.

  9. 9:21

    Qué es el hipogonadismo: inyectarse una hormona que el cuerpo ya produce por su cuenta.

  10. 9:43

    La comparación de Ojeda: es como darle un bono mensual a alguien con trabajo hasta que deja de esforzarse por su cuenta.

  11. 10:04

    El otro símil: el ojo que se hace vago si no se le exige, igual que los testículos dejan de producir.

  12. 10:20

    No existe ninguna restricción de edad para comprarla en la farmacia.

  13. 10:37

    Mejora el rendimiento deportivo, pero trae problemas endocrinológicos muchas veces irreversibles, como la ginecomastia.

  14. 11:12

    Ojeda pide no demonizarla: bien indicada por un médico, saca a alguien de la depresión y le devuelve el ánimo.

  15. 11:43

    La principal causa de baja testosterona en sus pacientes de 45 años en adelante: el exceso de estrés y el cortisol elevado.

  16. 12:15

    El filtro económico: una testosterona de buena marca cuesta 50 dólares, algo que un adolescente no puede pagar y termina comprando la que le recomienda el entrenador.

  17. 14:01

    Ojeda nombra a los "doctores prostituidos" que recetan sin que exista una necesidad médica real.

  18. 15:59

    La terapia de reemplazo (TRT) real: dosis bajas cada 72 horas, sin picos, para sostener niveles estables.

  19. 16:37

    La diferencia con el "ciclo" del mundo fisicoculturista: dosis suprafisiológicas por dos o tres meses que se pierden casi todas al dejarlas.

  20. 17:22

    El paciente de 50 años que empieza la terapia no debería dejar de inyectarse: normalmente es de por vida.

  21. 19:04

    El caso de un paciente de 20 años con el hígado destruido, camino a una cirrosis no alcohólica, por autoinyectarse.

  22. 19:38

    La alternativa cuando no hace falta testosterona exógena: tribulus y promotores de la producción endógena.

  23. 21:24

    Jorge cuenta que es adicto en recuperación, con 16 años limpio, y por qué no quiere depender de ningún químico.

  24. 24:05

    El problema real son los hijos adolescentes: cambia el carácter, viene la agresividad y, aunque no tenga relación directa, la eyaculación precoz.

  25. 33:39

    Cambio de tema: la precandidatura de Fernando Ojeda a la alcaldía de Samborondón.

  26. 34:07

    Los tres ejes que identifica para mejorar el cantón: vialidad, seguridad y falta de áreas verdes.

  27. 35:05

    Por qué Samborondón es, según él, de los cantones menos inseguros: tiene pocas vías de escape.

  28. 40:56

    El problema del agua: casi 200 dólares al mes de planilla y aun así hace falta tanquero varias veces por semana.

  29. 45:16

    La propuesta de Jorge: un túnel pagado con peaje como la única solución de fondo para el tráfico del cantón.

  30. 46:41

    El dato del censo: de 80.000 habitantes en la parroquia satélite, casi todos tienen carro propio, así que el transporte público no resuelve nada.

  31. 52:15

    Cómo funciona el negocio del agua: Interagua le vende el metro cúbico a Amagua a diez centavos y este lo revende varias veces más caro.

  32. 56:31

    El parterre central: la misma obra que se rompe, se repara y se vuelve a romper cada año con el mismo contrato de mantenimiento.

  33. 1:02:01

    El dato electoral que explica por qué nada cambia: el ausentismo es del 5% en La Puntilla y del 30% en la cabecera cantonal.

  34. 1:07:47

    El cierre: el pedido a los padres de no dejar que sus hijos se inyecten nada sin pasar antes por el médico.

DE QUÉ SE HABLA

Lo que se vende sin receta

Fernando Ojeda, traumatólogo y deportólogo, arranca el episodio yendo directo al punto: la testosterona es de venta libre en cualquier farmacia del Ecuador. No hace falta receta ni hay restricción de edad; basta con decir que es para otra persona para que la vendan. Gabriela Suescum trae la pregunta que dice traer desde niña: si de sobra se sabe que el exceso de testosterona causa problemas, ¿por qué los hombres se la siguen inyectando?

La respuesta separa dos cosas que suelen confundirse. La testosterona es real y necesaria como terapia cuando el cuerpo deja de producirla —empieza a bajar a partir de los 35 años y puede desplomarse en un adulto mayor sedentario— y ahí una terapia de reemplazo bien indicada cambia la vida de alguien. El problema es otro: los adolescentes en pleno crecimiento que se comparan con sus compañeros y encuentran, sin receta ni supervisión, el derivado que cualquier farmacia vende. Es, dice Ojeda, un secreto a voces.

El mecanismo: hipogonadismo

Inyectarse testosterona que el cuerpo no necesita produce hipogonadismo: la glándula detecta que la hormona le está llegando de afuera y deja de producirla por su cuenta. Ojeda lo compara con darle un bono mensual a alguien que tiene trabajo hasta que deja de buscarlo, o con el ojo que se hace vago si no se le exige usarlo. La recuperación es posible, pero muchos efectos no lo son: la ginecomastia —la salida de mamas— es el ejemplo que pone, y a eso se suma lo que ve en su consulta: adolescentes agresivos con sus padres, cambios de carácter y un paciente de apenas 20 años con el hígado destruido, camino a una cirrosis no alcohólica, por autoinyectarse sin control.

Terapia de reemplazo contra “ciclo”

La distinción que Ojeda insiste en marcar es técnica y central. La terapia de reemplazo hormonal (TRT) usa dosis bajas y constantes, cada 72 horas, para mantener niveles estables sin picos; una vez que empieza, suele ser de por vida, porque el cuerpo ya no vuelve a producir por su cuenta. El “ciclo” que se conoce en el mundo del fisicoculturismo es otra cosa: dosis suprafisiológicas por dos o tres meses para ganar fuerza y masa muscular rápido, que se pierden en gran parte —hasta el 70%— al dejarlas, salvo que se sepa dosificar la salida.

Jorge le pregunta directamente qué pasaría si decidiera inyectarse una hormona de 350 dólares, y Ojeda no lo suaviza: existen “doctores prostituidos” que recetan sin que haya una necesidad médica real. La diferencia entre una indicación legítima y un capricho estético termina siendo, muchas veces, solo el criterio de quien firma la receta.

Jorge suma su propia historia —16 años en recuperación como adicto— para explicar por qué prefiere no depender de ningún químico, aunque eso signifique quedarse “flaco y flácido”. El cierre de este tramo es un pedido directo a los padres: no automedicar a los hijos, y entender que ahorrarse una consulta médica de 20 dólares puede terminar costando mucho más.

La segunda mitad: Samborondón por dentro

Sin cambiar de invitado, la conversación gira hacia la precandidatura de Fernando Ojeda a la alcaldía de Samborondón. Identifica tres ejes: la vialidad, que nunca se diseñó para el crecimiento explosivo de las urbanizaciones del cantón; la seguridad, que considera comparativamente mejor precisamente por la falta de vías de escape para un ladrón; y la falta de áreas verdes, reducida a dos parques, uno de ellos de puro cemento.

El negocio del agua

De ahí sale el tramo más concreto del episodio. Gabi paga casi 200 dólares al mes a Amagua y aun así necesita tanquero tres o cuatro veces por mes, a 80 dólares cada uno. Ojeda arma el mecanismo: Interagua le vende el metro cúbico a Amagua a diez centavos, y Amagua lo revende varias veces más caro sin que la presión alcance para que el agua llegue todos los días. A eso se suma el parterre central de la vía principal, que se rompe y se repara cada año con el mismo contrato de mantenimiento, sin auditoría visible de por qué.

El túnel y el censo

Jorge propone un túnel pagado con peaje como la única solución de fondo para el tráfico del cantón, y comparan Samborondón con los carriles express de Miami. Ojeda aporta el dato del censo: de 80.000 habitantes en la parroquia satélite, casi todos tienen carro propio, así que el transporte público no resuelve el problema real.

El cierre: quién decide la alcaldía

El episodio termina con el dato que explica por qué nada cambia: el ausentismo electoral en La Puntilla, donde vive la mayoría, es del 5%, pero en la cabecera cantonal sube al 30%. Quien gana la alcaldía de Samborondón lo decide, casi siempre, la parroquia satélite.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Se puede comprar testosterona sin receta médica en Ecuador?

Sí. El doctor Fernando Ojeda explica que los derivados de testosterona son de venta libre en cualquier farmacia del país, sin restricción de edad ni control real: basta con decir que es para otra persona, como el padre, para que la vendan. Esa falta de control es, según él, la razón por la que se volvió un secreto a voces entre adolescentes deportistas.

¿Qué pasa en el cuerpo si un adolescente se inyecta testosterona sin necesitarla?

Se produce hipogonadismo: el cuerpo detecta que le está llegando la hormona desde afuera y su propia glándula deja de producirla, como le pasaría al ojo que se vuelve vago si no se le exige. Ojeda advierte que la recuperación es posible pero que muchos efectos, como la ginecomastia o el daño hepático, pueden quedar como secuela irreversible, sobre todo en quienes se inyectan sin supervisión médica.

¿Cuál es la diferencia entre una terapia de reemplazo de testosterona y un "ciclo"?

La terapia de reemplazo (TRT) usa dosis bajas y constantes, cada 72 horas, para mantener niveles estables sin picos, y una vez que empieza suele ser de por vida porque el cuerpo deja de producir por su cuenta. El "ciclo" que se usa en el fisicoculturismo, en cambio, aplica dosis suprafisiológicas por dos o tres meses para ganar fuerza rápido; al dejarlo, se pierde hasta el 70% de esa ganancia si no se sabe dosificar la salida.

¿Qué problemas identifica Fernando Ojeda en Samborondón?

Tres ejes: la vialidad, que nunca se diseñó para el crecimiento explosivo de las urbanizaciones del cantón; la seguridad, que considera comparativamente mejor por la falta de vías de escape; y la falta de áreas verdes, reducida a dos parques. A eso suma el problema del agua potable, con planillas de hasta 200 dólares mensuales que aun así no evitan depender del tanquero.
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